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"Te hacen sentir como si fuéramos héroes en vez de simples pirados"

Valdano dijo que el futbol es un estado de ánimo y ¡que razón tenía!. En este caso, una ultra es más fácil cuando la vida te sonríe y solo te debes dejar llevar por las sensaciones.

A este tipo de pruebas le estoy eternamente agradecida, porque me hicieron creer que todo es posible, que solo es cuestión de fe y paciencia, incluso aprobar una oposición; sin su inspiración, ni siquiera lo hubiera intentado

¡Qué tiempos aquellos donde íbamos a estas pruebas con la mochila del gimnasio, el bocata de queso, calcetines y camiseta de repuesto, con los pies vendados y algodones para evitar las inevitables ampollas!. Nos despedían nuestras amistades como si fuéramos a una guerra peligrosa... ahora son mini-mochilas o chalecos de más de 100 euros, provistas de mil bolsillos para geles, barritas e Ibuprofeno. Me hicieron sentir un poco ridícula con mi riñonera de 10 euros.

Después de 3 fiascos, empezaba a pensar que era muy mayor para meterme en estos líos, pero hice mi mejor marca y me sentía tan fuerte como para ponerme a correr como una loca en busca del mejor amanecer que pudiera enviar a mis amigos (km 26).

Pese a saludar a caras conocidas, incluso más mayores, como Juanjo, de 67 años, empecé de mal humor y es que a las 5 de la mañana hacía mucho frio. Un frescor que luego nos vino bien. Esta vez la Barranca (km 58), me pareció aburrida, como siempre, de lo peor, pero no iba mareada por el calor como otros años; el sol era una caricia.

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Pese a las pruebas hechas, (¡cuánto me queda por aprender!) para mí, los avituallamientos son oasis donde reponer fuerzas, charlar un rato con los voluntarios y corredores, sobre el día y las sensaciones, cambiarme de calcetines, echarme la crema... pero, el resto de corredores, rellena bidones y tira millas. Así, me pasé toda la prueba: saludando a las mismas chicas que me pasaban una y otra vez en los avituallamientos, nos sonreíamos y nos animábamos, yo les contestaba algo que leí, "que me gustaban tanto los avituallamientos como la barra de un bar", y nos reíamos, no obstante me parecían repelentes las que preguntaban por la posición entre las chicas....¡pero si esto es para disfrutar! pensaba yo...

Y la anécdota es que, cuando me despedía de las voluntarias en Cercedilla, (Km 65),  se montaba un gran revuelo por la entrada de un chico en el polideportivo, colocaron a una chica emocionada a servir la paella, pensé que seria algún actor de cine,  e hice lo que nunca hago: preguntar. En esas estaba yo en mis avituallamientos, cuando me contaron que el chico era de Valencia, y que había venido su novia desde allí para darle una sorpresa. Así que ahí me quedé para ver cömo se encontraban, (miedo me dio que chaval fuera con otra, jajaja, pero eso solo pasa en las comedias de la tv, verdad?) ,  hubo un beso y aplausos de los allí presentes, incluida yo jajajaja

Telenovelas a parte, os animo a participar en estas pruebas, aunque parecen imposibles, son posibles, y tienen algo, será por eso que repetimos. No sé si es ese perderse por rincones con tantos recuerdos como la Fuenfria, estampas tan preciosas como Manzanares bajo la Pedriza o la fascinante Maliciosa en lo más alto... una llegada por las calles Segovianas, con el tiempo suficiente para recibir las felicitaciones individuales, que te hacen sentir como si fuéramos héroes en vez de simples pirados. Es impactante estar unas horas antes ante la torres de Madrid, y terminar frente al acueducto.

No es tan espectacular como un trail, pero es una prueba fácil, sin complicaciones, ni peligros, ideal para iniciarse en la ultradistancia, aunque no os voy a engañar, se sufre, es una hartura de km y más cuando ves Segovia ahí abajo... Este año terminé fenomenal, lo malo-malisimo empezó cuando solo quedaban unos 10km, con las piernas como palos, el estomago cerrado... pero prefiero esas malas sensaciones conocidas, a las desconocidas de unos kms antes, que unas molestias en la cadera que no sabía por donde saldrían, y me obligó a reducir la zancada.

Y como siempre, gracias por los ánimos y el cariño, ¡¡sois un subidón¡¡ y aviso a navegantes: ¡qué bonito sería algún año participar con un equipo "COREBO"!

Besos