• Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Entrevista a Rafa Gil, entrenador de natación de la A.D. Corebo

Nos acercamos un poco más a Rafa Gil, el entrenador de natación de Corebo desde hace 8 años, para que nos cuente cómo se prepara a un grupo aficionado de triatlón en el que la diferencia de niveles y objetivos personales están a la orden del día

TRAYECTORIA

Sabedores de que Rafa no ha empezado en esto de la natación ayer y que acumula kilómetros y kilómetros de agua a sus espaldas, ponemos especial interés en su experiencia como entrenador. Cómo y cuándo da el salto y cambia la perspectiva de la piscina, abandonando el agua y poniéndose frente a la pileta

“Vinculado toda mi vida al deporte, principalmente practicando a un alto nivel la natación, a los 28 años me canso de la competición y todo lo que exige, y accedo (no sin darle varias vueltas) a los ruegos de un club para dirigir a un equipo de waterpolo femenino.”

Una etapa fructífera, pues “al cabo de 8 años no sólo entreno varios equipos de féminas, sino todas las categorías masculinas de waterpolo del club. De ahí, pasan a ofrecerme el puesto de 2º entrenador de la Selección Nacional de Waterpolo Femenino, donde estaré toda una temporada, hasta que cambian los integrantes de la Junta Directiva y, con ella, el cuerpo técnico.”

Durante todo este tiempo como entrenador, Rafa se da cuenta de que su trabajo se ve reflejado en algo objetivo, cuantificable y será algo que le marque durante toda su trayectoria técnica; esto es, los resultados. “Los partidos ganados, la consecución de campeonatos, será lo que al final defina si se están haciendo bien o no las cosas, lo que resuma horas, ejercicios, técnicas, estrategias…”

EL SALTO AL TRIATLÓN

En 1995 necesita parar y, a pesar de seguir recibiendo ofertas, deja a un lado el crono y el silbato pero no el deporte. Y así, decide volver a la práctica deportiva acercándose el triatlón.

“Comienzo a correr a los 37 años y veo que no se me da del todo mal; sumado a llevar toda la vida nadando y que la bici siempre me encantó, no necesitaba más alicientes para probar con las tres disciplinas conjuntas. Es entonces cuando mi amiga Teresa, que ya pertenecía a Corebo, me convence para que me aliste a las filas corebistas”.

Y así, pasa a formar parte de este club de barrio en el que cuesta muy poco trabajo integrarse y sin embargo, bastante salir de él…

En Corebo, conocedores de su experiencia como nadador y entrenador, le piden que de forma muy liviana dé unas cuantas directrices al incipiente grupo de triatletas del club pero… “Yo no sé pasar por la vida de puntillas; sopeso mucho la decisión de si volver o no a dirigir entrenos, sabiendo que, si lo hago, mi personalidad me hará implicarme de lleno”.

Finalmente, gana la batalla el sí, y rápidamente se pone a buscar piscina junto con el delegado de triatlón del club en aquel momento, Jesús Ruiz.

 

image5

 

DIFERENCIAS AL ENTRENAR A TRIATLETAS

Si la experiencia es un grado, algo que le sorprendió a Rafa al asumir la preparación de la parte de natación de los triatletas, es que lo aprendido hasta este momento como entrenador en cuanto a tener como referencia los resultados, no iba a ser significativo con el grupo de deportistas que tenía ahora en sus manos.

“Me doy cuenta de que tengo enfrente a un grupo de amigos que tienen un fin común, entrenar y mejorar en natación, pero con objetivos personales muy diferentes.

Tener un grupo tan heterogéneo, hace que el planteamiento de los entrenos se antoje totalmente distinto a lo que venía haciendo hasta ahora, diferenciando entre objetivos medibles y no medibles. Y en base a esto, trabajo por colmar las expectativas del que quiere hacer un buen papel en una prueba, y del que no me exige nada como preparador, pero quiere mejorar nadando”

Y en resumen, él sólo tiene un objetivo: “no romper la confianza que tienen puesta en mí”.

Dentro de que se trata de una agrupación no profesional, Rafa encuentra otra diferencia importante y, es que, “cuando algún miembro despunta y pasa un punto de nivel, los entrenamientos amateur se quedan cortos. No por la falta de calidad de estos, sino por la falta de volumen, horas necesarias para afinar un poco más y seguir mejorando”.

GUSTOS Y PREFERENCIAS EN ENTRENOS

Rafa reconoce que nada más hacerse cargo de la natación de Corebo, buscaba mejorar el crono y, para ello, hacía mucho hincapié en el trabajo de intensidad. Pero “de tres años para acá, aunque sin perder de vista el trabajo de intensidad de manera específica para cada nadador, ahondo en mejorar la técnica, tanto para los que parten de cero como para los que tienen cierto nivel y que, por culpa de una técnica no depurada, se quedan atascados. Y es que pulir la técnica en natación te permite avanzar considerablemente y, eso, a posteriori, se acaba reflejando también en la mejora de tiempos”

Al preguntarle por sus metas y objetivos con este grupo que aglutina más de 30 nadadores, no titubea ni un instante; lo tiene claro. “Cumplir con la responsabilidad que siento por la confianza que tienen puesta en mí y seguir sintiéndome orgulloso por los triunfos y fracasos (aunque pocos) que comparten mis pupilos”.

 

Por Alicia Portillo. Fotos: Jesús Alonso.